La Suerte

Siempre he tenido la duda si la suerte existe o no, sin embargo, el reflexionar en cuando impacta la suerte en cada uno es algo que me no me gusta mucho, dado que da lugar a pensar en otras cosas como en un «destino» o que «las cosas pasan por algo».
Luego de investigar y leer varios artículos, y para mi sorpresa, existen 4 tipos de suerte.James Austin es un neurólogo y filósofo (buena combinación) americano que en 1978 escribió un libro: Chase, Chance andCreativity , en el que hablaba de cuatro tipos diferentes de suerte:


1 – Suerte ciega: Es lo que sucede sin nuestra intervención. Por ejemplo, donde nacemos, en que clase social, etc. o como cuando te dormís y pierdes el bus pero luego te enteras que ese mismo bus se accidento.


2 – Suerte entrópica: Es cuando hacemos muchas cosas y una sale bien. Cuanto más haces, cuantas más oportunidades generas, más probable es que la suerte te sonría.


3 – Suerte descubierta: Es cuando estamos mejor preparados que el resto para descubrirla. La suerte descubierta es esa que se presenta, pero que sólo tú eres capaz de identificar porque tu perspectiva es diferente al resto.


4 – Suerte construida: Es aquella que viene a nosotros como resultado de nuestra diferenciación y nuestra reputación.En la medida en la que seas capaz de hacer cosas diferenciales y de tener una reputación que haga que la gente lo sepa y confíe en ti, la suerte ciega de otros se puede convertir en la tuya.

El Twitt de la Polémica

Este Twitt , y su hilo, genero mucha polémica en España, sobre todo en los emprendedores.Eduardo Manchón es el fundador de Panoramio, fue adquirida por Google en 2007. En su Twitt pregunta:


¿Cuál es el significado real de la suerte aplicado a nuestra experiencia personal? ¿Éxito y capacidad van juntos? ¿Es la meritocracia real o un espejismo?

Simplificando bastante, Eduardo comenta que la relaciona entre capacidad y éxito es baja. Que el éxito es muchas veces el resultado de una concatenación de sucesos positivos que se acaban realimentando entre sí. Un efecto en el que la capacidad tiene menos importancia de la que normalmente le atribuimos.

Lo explica con su experiencia, contando cómo trabajando igual de bien o de mal en lo que hicieron, siendo las mismas personas y con la misma capacidad, igual que acabaron vendiendo la empresa a Google, podrían haber pasado sin pena ni gloria. Pero se fueron dando pequeños eventos de baja probabilidad y alto impacto. Y con cada uno de ellos, aumentaba la probabilidad de que pasaran nuevas cosas fortuitas y positivas.

Probablemente la polémica que genero Eduardo es porque atacaba a un concepto que está cada vez más arraigado en la sociedad: la cultura del esfuerzo. Esa idea que si te esfuerzas lo suficiente, conseguirás lo que quieras. Que la mejor manera es trabajo duro y perseverancia.

Una persona afortunada es quien se da buena fortuna a sí mismo. Y buenas fortunas son un buen carácter, buenas intenciones y buenas acciones

Marco Aurelio

Un agradecimiento especial al podcast de Kaizen de Jaime, se los recomiendo encarecidamente. Mucha de la info «ordenada» estaba ahí, por suerte escucho su podcast claro…

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